Los futuros son contratos financieros estandarizados que obligan a comprar o vender un activo subyacente en una fecha futura determinada, a un precio pactado previamente. Se negocian en mercados financieros organizados y pueden estar basados en diversos activos, como:
Materias primas
Acciones
Índices bursátiles
Divisas
Estos contratos pueden utilizarse como instrumentos de cobertura ante fluctuaciones de precios, o bien con fines especulativos, apostando a movimientos futuros del mercado.
Características principales
Una de las particularidades de los contratos de futuros es que las partes no quedan directamente vinculadas entre sí. Es el mercado el que actúa como contraparte central, garantizando el cumplimiento del contrato. Además, la obligación asumida puede cancelarse antes del vencimiento mediante una operación de signo contrario: quien compró puede vender el mismo contrato y viceversa.
En estos contratos, el único elemento negociado es el precio, ya que el resto de los términos (fecha, cantidad, calidad del activo, etc.) se encuentran estandarizados por el mercado.
Participantes del mercado de futuros
Cobertura: Participantes que buscan protegerse frente a variaciones adversas en los precios de activos que forman parte de su operatoria habitual.
Especulación: Inversores que buscan obtener beneficios a partir de movimientos en el precio del activo subyacente.
Garantías
Para mantener una posición abierta en contratos de futuros, es necesario constituir una garantía que representa solo una fracción del valor total del contrato. Esta garantía, también conocida como margen inicial, suele oscilar entre un 10% y un 20% del valor nominal del contrato, dependiendo del activo subyacente y de su volatilidad.
El valor de la garantía es determinado por el mercado y puede ajustarse en función del riesgo del instrumento.
Tipos de contratos
Contrato al contado: Acuerdo directo entre comprador y vendedor para realizar la entrega y el pago del producto de forma inmediata. Las condiciones se negocian entre las partes y su cumplimiento se basa en la confianza mutua.
Contrato a plazo: Las partes acuerdan hoy el precio, la calidad, la cantidad, el lugar y la fecha de entrega de un producto, aunque la operación se ejecutará en el futuro. También depende de la relación entre las partes.
Contrato de futuros: Se diferencia por su estandarización y por negociarse en mercados organizados. Obliga a comprar o vender un activo en el futuro bajo condiciones predefinidas, con posibilidad de cancelación anticipada mediante compensación.
Cancelación de contratos de futuros
Por compensación: Implica cerrar la posición mediante una operación opuesta a la original antes de la fecha de vencimiento. Es el mecanismo más común y se basa en las cotizaciones vigentes en el mercado de futuros o al contado.
Por entrega física: Solo aplicable en ciertos contratos, como los de commodities agrícolas, y restringido al mes de vencimiento. Consiste en la entrega real del activo subyacente
